Los uniformes: un problema olímpico

Los uniformes cumplen una función, por ello deben ser funcionales en su diseño para que la estética no sea privilegiada sobre la comodidad, lo cual influye directamente sobre el desempeño del colaborador o el rendimiento de un deportista.

Esto lo entiende muy bien el equipo alemán de gimnasia, pues en esta edición decidieron dejar de lado los uniformes con corte de bikini por otros que cubren totalmente las piernas de las deportistas, esto ha sido tomado como un tema de sexualiacion e incluso interpretado como una protesta contra este concepto, lo que a nuestro parecer es meramente interpretativo.

Lo real es el desempeño mejorado y la comodidad declarada por las deportistas quienes son las que eligen cómo vestir para sentirse más cómodas y esto en sí es una tendencia más fuerte y presente, no solo en la ropa deportiva, sino en la ropa en general y los uniformes no son la excepción.

Compras de uniformes

Además del incidente con los uniformes de México que tratamos en nuestro post anterior cabe subrayar que esto no es un caso extraño en este país, ya que siempre tienen problemas con sus uniformes y en especial con la entrega a tiempo de estos. Esto último es muy común en la industria y se justifica en estos puntos:

  • La elección de un proveedor que no se alinee a los requerimientos o necesidades del negocio o institución, valorando únicamente el precio, patrocinamiento o afinidad.
  • El desconocimiento de los procesos textiles y de confecciones; los cuales tienen sus propios tiempos y los que no siempre se ajustan a las necesidades del cliente.

Sin duda dos orígenes totalmente identificables, pero con soluciones que no dependen de aspectos numéricos, sino netamente humanos.

Los dioses del Olimpo y su influencia

Al igual que el equipo alemán de gimnasia, las integrantes del equipo olímpico de handball de noruega fueron multados por no usar el uniforme reglamentario, el cual es, a su parecer incómodo en comparación al de sus compañeros varones, el cual consta de shorts en cambio en el de mujeres es obligatorio el bikini y, a decir verdad, esto guarda mucha lógica desde la función que desempeña el uniforme según la labor que se tenga que realizar con él.

Para los que no están muy familiarizados con la industria esto parecerá normal, pero nosotros entendemos bien los patrones y este mismo patrón se repite en los uniformes de voley playa, bádminton, atletismo, tenis y otros más.

Las marcas auspiciadoras y los medios necesitan presencia e interacción en televisión y redes sociales para lo cual generan mucho contenido y este contenido en su mayoría es visual por lo que el apreciar los cuerpos de los atletas se vuelve algo muy importante para ellos, pero en realidad lo único importante es la comodidad de vestir con prendas funcionales más que estéticas.

Ganar ganar

En un mundo cada vez más polarizado esta idea puede resultar romántica y hasta utópica, pero no es así y lo hemos visto ahora en las olimpiadas en donde por primera vez en una historia de más de un siglo, dos deportistas de salto alto comparten la medalla de oro.

Esta historia en particular nos llena de emoción, ya que rompe con los viejos paradigmas de que para ganar uno el otro debe perder, este ejemplo debe ser replicado y llevado desde el mundo del deporte al mundo empresarial, al familiar y a toda la sociedad, ¡Lo necesitamos!

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