El futuro de la industria Textil y de Confecciones

A diferencia de lo que muchos creen, el futuro sí es previsible, y hoy en día lo es aún más, ya que todo, o mejor dicho casi todo dato, es registrado y analizado. Datos de navegación en plataformas, datos de transacciones, datos de cámaras y micrófonos, datos de movimiento, ¡datos… datos… datos!

La ciencia de datos es una estrategia muy utilizada por corporaciones y empresas tecnológicas de cara a sus procesos de innovación, logísticos y comerciales. La implementación de software y el desarrollo de aplicaciones está aún concentrada en las grandes empresas, pero no se percibe crecimiento en la mediana, y mucho menos en las microempresas del rubro.

En el mercado hay distintos servicios informáticos disponibles para la industria textil, que van desde las plataformas para crear y gestionar páginas web o e-commerce así como los ERP, CRM y PLM.

Entonces, hasta ahora hemos mencionado a los datos como el insumo del futuro y el software como una herramienta indispensable, pero ¿qué es lo que se viene?

El clima

Más allá de la sostenibilidad, todo el activismo y negocios generados son producto del cambio climático, que a nuestro entender es irreversible e incontrolable. Además, es muy probable que los cambios se incrementen a nivel mundial y de manera drástica en algunas zonas del planeta; lo cual no solo causará migración interna y externa, sino también cambios en el consumo de prendas de vestir y ropa de trabajo; afectando al agro y a los cultivos como el algodón y demás fibras naturales como primer eslabón de la cadena textil-confecciones.

La Tecnología

A diferencia de lo que años atrás vimos, los cambios tecnológicos, y sobre todo informáticos, se encuentran ante un nuevo desafío, producto de la demanda por el análisis de datos, que es la capacidad de almacenamiento (hardware) y es aquí donde creemos que será el próximo salto en el mundo de las TI y en la energía empleada para ello. El blockchain es hasta hoy la tecnología más disruptiva conocida, aunque su desarrollo está concentrado su potencial solo en el dinero electrónico; ya que su uso podría ampliarse para la trazabilidad y el comercio en sí, como vemos ahora con los NFT para obras de arte o diseños.

Los desarrollos tecnológicos que influirán en las industrias productivas serán la energía y el procesamiento de datos, la robótica y la biotecnología (ésta última contrasta con la tendencia orgánica y sostenible que se vende hoy en día en casi todos los segmentos). Las empresas, para seguir siendo competitivas, deben orientar sus estrategias hacia estas dos vertientes, las cuales no necesariamente tienen que ser contrarias, pues se volverá un verdadero arte el poder integrarlas.

El transporte

La logística es hoy crítica y lo seguirá siendo mientras no se resuelva el transporte marítimo, que es donde se moviliza el mayor volumen de mercancías a nivel mundial; en todo caso, la alternativa para el futuro será vía aérea y no precisamente aviones. El transporte va directamente relacionado con la energía y el consumo de combustibles fósiles y es un factor clave. Una tendencia importante es la que vemos a nivel automotriz, pero ésta se extenderá a nivel industrial, aunque para ello falta mucho todavía.

La cultura

El ser humano está modificando su pensamiento. El covid-19 ha alterado muchos aspectos sociales, mentales y económicos, sin dejar de lado su impacto en la salud, pero más allá de eso, ha acelerado cambios previstos para una década, forzando la adaptación a entornos complejos para hacer negocios, y ha traído también polarización a nivel mundial en toda la sociedad, sea desarrollada o no. Las personas cada vez se están cuestionando más las cosas y están interpretando la realidad de otra manera, prueba de ello es el cambio en los hábitos de consumo. En el negocio de la moda creemos que el principal cambio producto de estos fenómenos será el de vestir para lo funcional y no para lo social, así como la adopción de técnicas y herramientas para desarrollar la imagen profesional lejos de estereotipos, priorizando la identidad personal, propia de cada persona, a través de su vestir. Esto último no es tan lejano, puesto que ya se comienzan a apreciar cambios en el uso, por ejemplo, de los clásicos zapatos de color negro para combinarlos con cualquier tipo de pantalón; y,  en el caso de los varones, los tatuajes, las barbas, los peinados y las marcas independientes, urbanas, con enfoque en nichos como el de los emo o las plus size.

El trabajo

Estudios al respecto mencionan cambios drásticos a nivel mundial, producto de la avalancha de desarrollos tecnológicos como la robótica, la IA y el IOT que, en combinación con el relegado nivel educativo en materia digital que existe hoy en Latinoamérica, producirá un impacto negativo en la PEA de muchos países que no tienen una lectura clara de lo que necesitan para ser competitivos. La cuarta revolución industrial está ya en camino y será una revolución en todo el sentido de la palabra, donde muchas industrias se verán afectadas y la industria textil-confecciones no será la excepción.

Muchos de estos aspectos planteados en nuestra visión de lo que será el futuro de la industria son para nosotros ya una realidad, la cuestión será identificar en qué medida y combinación afectarán más o menos cada uno de estos a las distintas categorías de prendas de vestir en la que se encuentren los negocios.

Los cambios geopolíticos son ya una realidad y esto afecta a los mercados, generando oportunidades para la industria nacional y en Latinoamérica en sí. En el caso peruano se necesita rapidez y eficiencia y seremos rápidos en la medida que adoptemos tecnologías y mejoremos procesos, no solo empresariales, sino también mentales. Así, seremos competitivos por calidad y por tiempo, pero, sobre todo, por la capacidad de integrar a toda la cadena de valor nuevos enfoques de negocio y mindset productivos rescatando nuestras fortalezas milenarias. Recuerda: “La mejor forma de predecir el futuro es creándolo

Imagen de TarawWinstead

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